Arte y Cultura
Pedro Crenes Castro: «La emoción es el gran objetivo de la literatura»
Por Violeta Villar Liste
Le hemos pedido permiso a Pedro Crenes para celebrar su triunfo en el Miró. El nos agradece por el espacio pero nosotros mucho más: Pedro Crenes es un hombre generoso y preocupado de poner en valor la escritura panameña y también aquellas que se producen entre esas dos orillas que lo llenan de afectos: la española y, en concreto, la gallega, y la panameña. Él, cada viernes, hace la magia con sus palabras de contar, de contarse y contarnos.
Este espacio literario es posible por su constancia y su amor hacia lo literario. Le agradecemos una y mil veces y una vez más lo felicitamos. Agradecemos la oportunidad de esta entrevista en la cual, además, nos permitimos tutearlo contrario a la norma periodística. Es que es tiempo de libertades y la empresa a veces perdona un momento de locura.
Lea también: El escritor José Pulido recibirá el premio Verbumlandiart
Recordar los nombres de los ganadores del Premio Ricardo Miró, el Nobel de la Literatura Panameña: Édgar Soberón Torchia, con Luna escarlata en el género teatro; Carlos Oriel Wynter Melo, con Los grandes dientes de la Caperucita en novela; Patricia Pizzurno, con su obra Narrativas sobre identidades y espacios subalternos en Panamá en el género de ensayo y Eyra Harbar, con En el lugar más lejano en la categoría de poesía. Felicidades a los y las premiadas. ¡Son orgullo de Panamá!
–Acabas de ganar el Premio Nobel de la Literatura panameña en la sección Cuento. ¿Cómo describirías esta emoción en un cuento?
-Lo primero, gracias por darme este espacio para hablar de esta obra que es para mí muy especial. La emoción es el gran objetivo de la literatura y de todo el arte en general. Si no emociona, no funciona. Recibir este premio me hace pensar en el cuento La soledad del corredor de fondo, de Alan Sillitoe: es llegar a la meta de una carrera de fondo, pero en el proceso ir viendo tu propia lucha y cómo se van conjurando las sombras hasta tener la materia que complete el libro. Ha sido un largo proceso de escritura y reflexión hasta dar con las formas finales.
–Sigamos con esta línea narrativa. El«Había una vez» de Pedro Crenes Castro, dice así…
–«Había una vez un escritor que nunca arrancaría un cuento con «había una vez», pero siempre hay una primera vez para un «había una vez», y aunque nunca la hubo, siguió trabajando todas la mañanas, incluso aquellas que —alguna vez las hubo—, no quería escribir ni una línea…».
-El cuento sigue siempre con mucho trabajo, aunque siempre hay muchas satisfacciones. La vida del escritor es esa: tesón, lecturas, empeños estéticos, vida, amistad, más lecturas, siempre más lecturas, y una constante búsqueda del otro lado de las cosas. Responderse preguntas, resolverse todo lo que se pueda. Recibir la mirada crítica y constructiva de los que están cerca. El resto de la vida es vivir para contarla, como dice García Márquez, y confesar que se ha vivido, con apunta Neruda.
–Luego, en la estructura de un cuento cortísimo, ¿cómo se definiría esta vida vivida?
-Aquí sí que hay que citar al maestro Monterroso: «Cuando desperté, el dinosaurio todavía estaba allí». Y eso es bueno, despertarse, porque el dinosaurio es la literatura, y mientras podamos despertar para contarla no hay motivos para el susto, que también los hay.
–¿Y en un cuento clásico?
-Recurriría a un cuento de Borges de Cortázar, o a uno de Chéjov, como El beso, donde la vida te lleva a una situación que no te corresponde y eso te marca, lo recuerdas por mucho tiempo, lo reproduces y mejoras cuando lo cuentas, y con el tiempo llegas a la conclusión de que lo mejor que se puede hacer es convertirlo en literatura, disolver lo vivido en historias que propicien una memoria distinta, quizás más llevadera.
Le puede interesar: Vuelve Alberto Barrera Tyszka con «El fin de la tristeza»
–¿Cuáles son los libros que te han escrito mientras escribías?
-Por un lado está La Biblia, que es una colección de grandes verdades muy bien narradas. Los cuentos de Ricardo Piglia, los de Roberto Bolaño, los de Carmen Martín Gaite. Las novelas de Delibes, de Kundera. Y otros. Paul Auster, que falleció hace poco. Uno nunca sabe qué libro es el que está golpeando la creatividad, despertándolo a uno para encontrarse con el dinosaurio.
–¿Cuánto de ficción y cuánto de real hay en la vida de un escritor?
-Cuando uno escribe aspira a la verosimilitud, no a la verdad. Uno vive de verdad para poder ser verosímil, y hay veces que lo vivido es tan verdad que parece mentira. Para eso está entonces la vida de escritor, que siempre está pendulando (por lo menos la pública, cuando uno contesta preguntas o da charlas o talleres) entre la realidad y la ficción. Siempre hay que mantener la intriga con los lectores, dentro y fuera del libro. Con los amigos siempre se es de verdad. Cuando se escribe siempre hay algo de ese disolver la memoria vivida en lo que se escribe (que dijimos antes), de modo que se hace verosímil y es más llevadero.
–España, Panamá y Galicia. ¿Cuáles serían los títulos de estos capítulos que juntos son la novela o crónica (según el mejor estilo) de una vida?
-Voy a usar nombres de obras literarias: España: Marinero en tierra (de Rafael Alberti). Panamá: Cuando éramos los mejores (de Juancho Armas Marcelo). Galicia: La lengua de las mariposas (Manuel Rivas). La vida es siempre una crónica, narrada con las herramientas que mi querido amigo, el escritor venezolano Doménico Chiape, nos enseña en Tan real como la ficción, que es lo mejor que se puede leer sobre el arte de hacer buen periodismo desde las técnicas narrativas, y es también una defensa brillante y hermosa del oficio periodístico.
–Volvamos con el libro de cuentos premiado, Así que el Mar era esto. ¿Cuántos mares te han habitado, entendiendo que vienes del país de los océanos y vives en la frontera líquida del Atlántico?
-Varios de los cuentos se empezaron a escribir en Madrid. Reconozco que no tuve nunca nostalgia del mar, le he temido desde hace mucho tiempo. Pero en las idas y venidas a Panamá o a Galicia para visitar a la familia, siempre había una sensación vinculante con él. El Mar de los cuentos, es un Mar con mayúsculas, simbólico. El título (Así que el Mar era esto) es la frase que el personaje de Job dice en un momento del cuento Leviatán para las niñas, uno de los que más cariño me suscita. El Mar representa muchos de nuestros miedos, es poderoso y un enemigo batido por la humanidad al hacerse en sus barcos a la conquista de su vasta fuerza. Los personajes de los cuentos luchan, todos ellos, con su propio Mar, con resultados distintos. Quizás el Atlántico sea el gran Mar de mi vida, que representa la distancia, la posibilidad del olvido, la nostalgia.
–¿Vivir frente al mar nos hace distintos?
-Creo que sí. En mi caso, ahora, tengo más presente la distancia que me separa de mi tierra desde que vivo en Galicia. En los días despejados, las Islas Cíes se levantan como manos que tapan la línea del horizonte, pero siempre está detrás de ellas. Miro la línea y pienso, «si el Hado no dispone que atravesara el mar…», y Ricardo Miró y esa nostalgia que nos escribió se encarama por la memoria. Sí, el mar nos hace otros.
–Si abrimos con Había una vez, cerremos con el colorín colorado, este cuento se ha acabado…
-Prefiero los finales abiertos, esos postcuentos de nunca acabar, los no-finales o cuentos desgarbados que te invitan a seguir o no. Mientras haya memoria el cuento sigue latiendo en el corazón del lector. Ojalá sigamos contando, leyendo, disfrutando de la buena literatura que se hace en Panamá.
Le puede interesar: Coautora de «Despacito» y sus gratos recuerdos del Paraguay
Pedro Crenes Castro, coordinador del Viernes Cultural Literatura Panameña | pcrenes@carlajosa
Pedro Crenes Castro (Panamá, 1972), es escritor. Columnista y colaborador en varios medios panameños y españoles. Ha ganado dos veces el premio Nacional de Literatura Ricardo Miró de Panamá y dicta talleres literarios. Vive en España desde el año 1990.
La web de la salud
Arte y Cultura
Divina Pastora, la andaluza que conquistó a los venezolanos
Por Alberto Veloz
A mediados del siglo XVIII, por inspiración divina del sacerdote capuchino Fray Isidoro de Sevilla, comenzó a fraguarse a advocación mariana “Divina Pastora de las Almas”. El lema escogido para el recorrido del año 2022 es “Divina Pastora, Reina y Madre de la Familia, ruega por nosotros”
En el corazón de Andalucía y auspiciado por la Orden de los Capuchinos, nació el culto a la Virgen María como Divina Pastora de las Almas, hasta que después de muchos años y por solicitud especial de una encomienda, su imagen, una talla de madera policromada de la Escuela de Sevilla, llegó a la capilla de la parroquia de Santa Rosa, en Barquisimeto, a mediados del siglo XVIII.
Su veneración se ha mantenido desde hace más de dos siglos, en lo que constituye una de las manifestaciones más grandes de fervor cristiano en el mundo entero.
Cada 14 de enero se movilizan más de 4 millones y medio de personas en procesión desde la iglesia de Santa Rosa en un recorrido de 7 kilómetros y medio hasta la Catedral Metropolitana de Barquisimeto, capital del estado Lara.
Es una de las procesiones marianas más grandes del mundo en cuanto a asistentes, junto a las de la Virgen de Guadalupe en México y de Fátima en Portugal.
La seguridad durante las procesiones está garantizada con la presencia de los Celadores de la Divina Pastora, grupo integrado por caballeros de la parroquia quienes están atentos ante cualquier eventualidad, con el apoyo de los cuerpos de seguridad del Estado.
¿Por qué Divina Pastora?
Desde que Jesucristo, el hijo de Dios, se encarnó en el vientre de la santísima Virgen María y se hizo hombre, se presentó a sí mismo como el cordero de Dios y el Buen Pastor.
San Juan lo señala en su Evangelio en el capítulo “El Buen Pastor”: “En verdad, en verdad os digo: El que no entra por la puerta en el aprisco (redil) de las ovejas, sino que sube por otra parte, ese es un ladrón y un salteador; pero el que entra por la puerta es pastor de las ovejas…, yo soy el buen pastor, que da la vida por sus ovejas, las conozco y ellas me conocen a mí”. (Juan 10, 1-18).
Si Jesucristo es el Buen Pastor, María su madre, unida al plan de salvación de Dios para todos los hombres que escuchan su voz, es la buena Pastora de las Almas.
Con esta idea basada en el Evangelio de San Juan, esta advocación mariana es una de las más hermosas y recibe cada año el fervor y veneración del pueblo venezolano.
El destino y su jugada
Corría el siglo XVIII y el sacerdote de la iglesia de la Inmaculada Concepción de Barquisimeto, presbítero Felipe de Prado para aquel entonces, encargó a España una imagen de la Divina Pastora para el culto de sus altares. Al mismo tiempo, el sacerdote párroco de Santa Rosa, pueblo vecino a la capital larense, el padre Sebastián Bernal, solicitó una imagen de la Inmaculada Concepción para su parroquia.
Sucedió que por equivocación las cajas fueron cambiadas de destino y la de la Divina Pastora llegó a Santa Rosa y la de la Inmaculada Concepción a Barquisimeto. El párroco de Santa Rosa, al darse cuenta del error, cerró el cajón y procedió enviarlo a Barquisimeto.
Le puede interesar: Asunción de la Santísima Virgen
Entonces, la Divina Pastora expresó su deseo de quedarse en Santa Rosa y lo hizo de forma sencilla y explícita, cuando la persona encomendada para que levantase el cajón, un indígena con fama de forzudo, no pudo moverlo del suelo ni pidiendo ayuda. La caja se tornó extrañamente muy pesada.
Se sucedieron varias consultas entre los sacerdotes, Felipe de Prado y Sebastián Bernal. Debían tomar una decisión y entendieron la circunstancia que la Divina Pastora quería permanecer en la iglesia de Santa Rosa, que ha sido su lugar natural de exposición y veneración para los fieles desde hace más de dos siglos.
A partir de ese momento el padre Sebastián Bernal le dedicó los 57 años restantes de su ministerio sacerdotal al culto de veneración a la Divina Pastora, no solo en Santa Rosa y Barquisimeto, sino también en los pueblos aledaños. Bernal falleció el 28 de agosto de 1794. Esta devoción se mantuvo viva y se celebrada con mucha solemnidad todos los 8 de septiembre.
Pueblo de dilatada tradición católica
Es importante acotar que Santa Rosa fue el primer poblado de América que perpetuó el nombre de la santa peruana Rosa de Lima. Es un pueblo de dilatada tradición católica.
Alfredo Armas Alfonzo, en su obra “La tierra de Venezuela y los cielos de sus santos” comenta acerca de la fundación de Santa Rosa de Lima y el comienzo del culto a la Divina Pastora:
“El capuchino Agustín de Villabánez lo funda en 1673 con la incorporación de ciento treinta y ocho familias de indios gayones. El origen del culto de la Divina Pastora, tan de la afección de la Orden Capuchina, adviene a consecuencia de la labor del acristianamiento que cumplieron en la región a fines del siglo XVIII dos miembros de la Orden, Fray Cristóbal de Alcalá y Fray Gabriel de Hionera”.
Lea también: La Palma se prepara para su fiesta más esperada: La Bajada
El terremoto dejó intacta a la Virgen
El terrible terremoto que azotó a muchas poblaciones del país el 26 de marzo de 1812 destruyó en casi su totalidad la iglesia de Santa Rosa. Solo quedaron en pie las paredes laterales, pero milagrosamente la imagen de la Divina Pastora se encontró entre los escombros en perfecto estado, intacta, sin ningún rasgo de rotura ni desperfecto. Es decir, un milagro en medio de uno de los sismos más devastadores que se han producido en el país.
La imagen de la Divina Pastora se siguió venerando entre las ruinas bajo una parte del techo que se mantenía en pie, hasta el año 1850 cuando el padre José María Macario Yépez la mudó a una capilla provisional erigida a un costado de las ruinas.
Posteriormente, el 30 de agosto de 1864 volvió a la iglesia de Santa Rosa, reconstruida en su totalidad. Muchos años después es consagrada como Basílica Menor y el 14 de enero de 2018 fue elevada a la categoría de Santuario de la Divina Pastora.
El cólera y la necesidad de un milagro
La peste de cólera que azotó el país en el año de 1855, causó innumerables muertes en muy poco tiempo.
La población estaba sumamente temerosa de contraer la terrible epidemia por lo altamente contagiosa, la rapidez con que actuaba sobre los enfermos y abatida del dolor causado por la cantidad de víctimas que diariamente cobraba cientos de vidas.
Ante esta desesperada situación, el presbítero José María Macario Yépez, párroco de la iglesia de la Inmaculada Concepción de Barquisimeto sintió la inspiración de Dios para reconfortar a tantas almas y fortalecer la fe en su feligresía.
El sacerdote Macario Yépez propuso erigir un monumento a la Cruz Salvadora, en el sitio histórico llamado Tierritas Blancas, donde las tropas patriotas, comandadas por El Libertador, sufrieron un serio revés durante la guerra independentista.
El sitio fue escogido como simbólico porque estaba regado con sangre de los patriotas, mártires caídos en el lugar. La Cruz Salvadora traería el favor divino y libraría al pueblo de la terrible peste que lo azotaba. El monumento a la Cruz se finalizó de construir a finales de 1855 bajo la conducción del presbítero José María Raldíriz y José Manuel Oberto.
La procesión milagrosa
Con el fin de dar mayor notoriedad al acto de bendición de la Cruz y atraer a la feligresía para acercarse a Dios ante la terrible epidemia de cólera que diezmaba a la población, el padre José Macario Yépez organizó una procesión para inaugurar el monumento el 14 de enero de 1856. La imagen de la Divina Pastora fue llevada desde su templo en Santa Rosa hasta Barquisimeto, con la aprobación del Vicario Foráneo de Barquisimeto, presbítero José María Raldíriz.
La Divina Pastora hizo el recorrido en hombros por los pobladores de Santa Rosa y al pie de la Cruz se encontraría con la imagen de Jesús Nazareno, procedente de la Iglesia de la Inmaculada Concepción, donde la multitud de fieles imploraba a Dios para que alejara la peste.
A las 4:00 de la tarde del 14 de enero de 1856 se realizó el encuentro de la imagen de la Divina Pastora con Jesús Nazareno. Durante el acto de la bendición de la Cruz Salvadora se interpretó el Popule meus, de José Ángel Lamas. Un coro de voces femeninas dio un aire de solemnidad al acto litúrgico.
Escuchemos el Popule meus (Improperia) de José Ángel Lamas interpretado por la Orquesta Filarmónica Nacional y el Coro Polifónico Rafael Suárez.
Cuando la lenta y parsimoniosa procesión entró a la ciudad y pasó frente de la casa de ño Pedro Valdés, su esposa Ceferina Cristina, moribunda por el cólera, se incorporó de su cama y caminó hasta la puerta para agradecer al paso de la Divina Pastora. El milagro de su mejoría de inmediato se regó por toda la población y fue un bálsamo para reconfortar al pueblo en su fe cristiana.
Ofrecer la vida por el pueblo
La mejor descripción del acontecimiento en la iglesia de la Inmaculada Concepción de Barquisimeto la relata Alfredo Armas Alfonzo en su obra ya citada:
“La solemne procesión alcanza al fin la puerta de la Concepción. El padre Macario Yépez, puesto de rodillas, los brazos en cruz, le habla a la visitante: ‘¡Virgen Santísima, Divina Pastora! En aras de la Justicia Divina, por el bien y salvación de este pueblo, te ofrezco mi vida. Madre mía, Divina Pastora, por los dolores que experimentó tu purísimo corazón cuando recibiste en los brazos a tu Santísimo Hijo, que salves a este pueblo. ¡Que sea yo la última víctima del cólera!’”
Tan solo transcurrieron cuatro meses y medio cuando el padre Macario Yépez se enfermó con la peste. Sanó de este mal, pero inmediatamente después se enfermó con fiebre tifoidea y a los pocos días las campanas de la iglesia de la Inmaculada Concepción anunciaron su deceso en la mañana del 16 de junio de 1856.
Procesión todos los años
A partir de ese acontecimiento histórico religioso, el Vicario Foráneo de Barquisimeto, presbítero José María Raldíriz determinó que la imagen de la Divina Pastora visitara en solemne y multitudinaria procesión la ciudad de Barquisimeto todos los años, cada 14 de enero, como un testimonio perenne de gratitud a la Madre de Dios, pues según la tradición y creencia general, confirmada por muchos sobrevivientes del cólera, con la llegada de la imagen de la Divina Pastora ese 14 de enero de 1856, comenzó a cesar aquella terrible epidemia.
La motivación del padre Macario Yépez de salir en procesión con la imagen venerada de la Divina Pastora, desde el Santuario de Santa Rosa hasta la Catedral de Barquisimeto, fue el inicio de una tradición de alto fervor religioso de todo un pueblo que implora por la solución de sus problemas y necesidades básicas.
Otra de las manifestaciones del fervor hacia la imagen de la Divina Pastora está representada en su vestuario. Los devotos, cada año, quieren que la Virgen estrene.
Esta tradición ha ido creciendo con los años y cada vez son más los feligreses que viajan hasta el estado Lara para participar en una de las manifestaciones religiosas más grandes del mundo, con humildad y mucho fervor, para tributar su devoción a la Virgen María bajo la advocación de la Divina Pastora.
Le puede interesar: El significado de la Navidad
La Divina Pastora en el arte
Juan Lovera, el más importante artista del período colonial, no se interesó en el tema religioso. La única obra que se conoce del citado pintor donde aborda lo místico es un cuadro de la Divina Pastora, que forma parte de la colección de la Galería de Arte Nacional de Caracas.
Es el único testimonio religioso en la producción pictórica de este artista de la Colonia, célebre por sus obras de temática histórica y por sus retratos de los principales personajes vinculados a la Independencia y a los primeros años de la República.
En la pintura popular venezolana se encuentran numerosas versiones de la Divina Pastora realizadas a finales del siglo XVIII y comienzos del XIX.
La figura de la Divina Pastora también aparece en una estampilla venezolana con motivo del Bimilenario de la Natividad de Nuestra Señora en 1985, en una colección de 10 sellos con un valor de Bs. 1, emitida por el Instituto Postal Telegráfico (Ipostel) e impresa por Gráficas Armitano C.A.
La legendaria tradición alfarera del estado Lara es pródiga en la producción de artesanía con la figura e imágenes en muy variadas versiones de la Divina Pastora, ofrecidas en venta por artesanos locales. Son piezas realizadas en barro cocido y luego policromadas manualmente. Forman parte del arte popular y son muy apreciadas por los coleccionistas.
Caminata presidencial
Un dato muy singular es que el presidente de la República, doctor Luis Herrera Campíns, durante los cinco años de su mandato asistió a las multitudinarias procesiones de la Divina Pastora cada 14 de enero.
El jefe de Estado esperaba la procesión en la calle 22 cruce con la avenida Venezuela de Barquisimeto, uno de los lugares de cambio de cargadores, y de la manera más discreta posible, se incorporaba para seguir a pie acompañando, como un feligrés más, a la imagen de la Divina Pastora hasta la Catedral Metropolitana.
Esto era ejemplo de democracia y fervor religioso desde las alturas del poder pero con la humildad y sencillez que debe prevalecer en todo hombre de bien.
“Porque el que se ensalza será humillado, y el que se humilla será ensalzado” (Lucas 14, 11)
El Estímulo
Arte y Cultura
Latino 1, latino 2, i latina, Iglesia latina, i griega, ye, sexi / El lenguaje en el tiempo
El experto Fernando Ávila explica lo que significa español latino y el por qué se escribe sexi.
Pregunta del lector Rigoberto Ramírez Usma: ¿Por qué el comentarista de cine de Caracol Radio dice que la película está doblada al español latino? ¿Hay algún español que no sea latino?
Respuesta: Hasta hace unos años se usaba el adjetivo “latino” para referirse a los idiomas derivados del latín, la lengua del Lacio, cuya capital es Roma. Esos idiomas son el español (castellano), el gallego, el catalán, el valenciano, el francés, el portugués, el italiano, el rumano y otros de menor importancia. Es lo que dice el Diccionario de la lengua española, DLE, bajo el lema azul “latino 1”.
Latino 2
En años recientes se agregó al DLE, de la RAE, el lema “latino 2”, con el significado de ‘latinoamericano’. Entonces, el español latino es una forma de nuestro idioma algo distinto al que se oye en la península ibérica. Por dar algún ejemplo de esas diferencias, podríamos recordar que en España no se pronuncian las sílabas tla, tle, tli, tlo, tlu, mientras que en Latinoamérica sí, lo que hace que allá se diga at-le-ta, y aquí, a-tle-ta; la jota es allá más gutural, y aquí, más suave, al pronunciar jamón, jarabe, jolín; allá se dice “ordenador”, y aquí, “computador”; allá se permite “subir para arriba”, mientras que aquí se condena como redundancia; allá se dice “una de cada”, y aquí redundamos “una de cada una”…, y ustedes ya saben lo de la c y la z, que pronuncian allá con mordida de lengua, mientras que aquí seseamos, dejando la lengua atrás.
Le puede interesar: Palomitas de maíz: así se llaman en cada país
Romano
También se usan el adjetivo “latino” y su sinónimo “romano” para referirse a los números ordinales, como rey Felipe VI (sexto), papa Benedicto XVI (dieciséis), XXXII (trigésimo segundo) Congreso Ganadero, y diferenciarlos de los arábigos, 6 (seis), 16 (dieciséis), 32 (treinta y dos). Se usa también para referirse a la Iglesia latina, la católica de occidente, cuyos ritos son distintos de los de la Iglesia de oriente. De igual manera, para identificar la vocal i, llamada i latina, y diferenciarla de la y, llamada i griega en su función de vocal, y ye, en su función de consonante.
I latina
La i latina va en cualquier posición. Puede ser al comienzo de la palabra, iguana, imán, idilio; en la mitad, coito, cuida, tapias, o al final bonsái, Pili, sexi. Puede llevar tilde, nací, Itagüí, Monguí, o no llevarla, inca, oficio, mira. Puede repetirse en una misma palabra, tití, dividivi, Titiribí. Mientras que la i griega como vocal solo se usa cuando actúa como conjunción, Marta y María, vivo y directo, maja y simpática, y cuando la palabra termina en diptongo decreciente. Esto último pasa en palabras terminadas en ay, como caray, Bombay, ¡ay!; en ey, como virrey, mamey, caney; en oy, como soy, doy, Sibundoy, y en uy, como Cocuy, cuy, ¡uy! En otras posiciones es consonante ye, con sonido articulado, como el de la ll, y no vocal, como el de la i, yace, Yemen, rayito, cuyo, cónyuge. Nunca lleva tilde.
Le puede interesar: Partidos de barrio: así se llaman en cada país
Sexi
Dadas esas circunstancias léxicas, hay adaptaciones españolas terminadas en i latina de palabras inglesas terminadas en i griega, como sexi (en inglés sexy), ferri (ferry), curri (curry), derbi (derby), dandi (dandy), Dani (Danny), Mari (Mary).
Fernando Ávila, experto en lingüística
El Tiempo
Arte y Cultura
Lo más sobresaliente del cine mexicano en Casa de México en España
Del 16 de Enero al 01 de Febrero de 2025
Lo más sobresaliente del cine mexicano reciente se muestra en este ciclo dedicado a películas galardonadas con en la entrega 66 del Premio Ariel en 2024, el máximo reconocimiento de la Academia Mexicana de Artes y Ciencias Cinematográficas (AMACC). A través de estas obras se presentan historias únicas, propuestas narrativas audaces y un trabajo técnico impecable, que están dejando una huella significativa en la industria cinematográfica tanto a nivel nacional como internacional.
Le puede interesar: La vida, los sueños y los proyectos de la actriz colombiana Juana Acosta
Una oportunidad para disfrutar del talento que ha definido al séptimo arte mexicano de los últimos años.
Programa:
Todo el silencio | Dir. Diego del Rio
16 de enero | 19:00 h
Kokoloko | Dir. Gerardo Naranjo
17 de enero | 19:00 h
La sociedad de la nieve | Dir. J.A. Bayona
18 de enero | 19:00
Programa de cortometrajes ganadores
30 de enero | 19:00 h
Desaparecer por completo | Dir. Luis Javier M. Henaine
31 de enero | 19:00 h
Temporada de huracanes | Dir. Elisa Miller
1º de febrero | 19:00 h
Fundación Casa de México en España
-
Entretenimiento9 meses ago
Luis Chataing en Madrid
-
Arte y Cultura10 meses ago
Rafael Cadenas publicado en Italia por la Editorial Einaudi
-
Entretenimiento8 meses ago
Nueva versión de «Rosa, que linda eres»
-
Arte y Cultura5 meses ago
La poesía de Leonardo Padrón por Madrid
-
Entretenimiento10 meses ago
Tokyvideo: el YouTube español con series y películas
-
Entretenimiento3 meses ago
Belinda lleva las botas blancas perfectas para el otoño-invierno 2024
-
Entretenimiento3 meses ago
Canva promueve la inclusión digital en América Latina
-
Arte y Cultura7 meses ago
Juan Carlos Méndez Guédez: « …una mixtura, una mezcla de sabores, palabras, historias»
You must be logged in to post a comment Login