“Si yo me quedaba en Venezuela, todos los días las amenazas de los colectivos se hacían más peligrosas”, explicó una víctima en su testimonio enviado a la Corte Penal Internacional. Así está registrado en un estudio del CDH de la UCAB sobre migrantes amenazados por colectivos.
Un estudio recientemente publicado por el Centro de Derechos Humanos (CDH) de la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB), identifica cómo uno de los factores que ha generado la gran migración de venezolanos a otros países es la persecución y las amenazas de los llamados: “colectivos armados” que son bandas civiles auspiciadas por el régimen político como organizaciones supuestamente dedicadas a la defensa de la revolución.
La intimidación de estos colectivos armados, como causa de solicitud de refugio, indica que las víctimas no sólo son personas identificadas como opositores políticos, sino que alcanzan a familiares, comerciantes y en general, víctimas de la extorsión de estos grupos. Los casos se han extendido en casi todas las regiones del país.
“El poder alcanzado por los colectivos armados, en cuanto fuerza paraestatal, les permite actuar con libertad e impunidad para someter a personas opositoras reales o presuntas. La falta de freno hacia los colectivos armados por parte de los organismos encargados de hacer cumplir la ley pone a sus víctimas en una situación de gran vulnerabilidad que las conduce a salir del país” señala el informe “Temor colectivo. La intimidación de colectivos armados”, de junio de 2023, del CDH UCAB, realizado por un equipo de investigadores presidido Ligia Bolívar (coordinadora) y Carlos Rodríguez.
Además de los factores económicos, persecución política, búsqueda de mejores condiciones de vida, trabajo, etc., las amenazas de los colectivos tienen un peso importante en las razones para abandonar el país.
En al estudio se identificaron directamente casos de personas que hoy se encuentran como refugiadas o solicitantes de asilo en Colombia, Ecuador, Perú y Estados Unidos. Además, en informes de organizaciones internacionales como la Misión Internacional Independiente de establecimiento de hechos sobre Venezuela y la Corte Penal Internacional, se observaron referencias a casos de persecución por colectivos que terminaron en la salida de las víctimas del país.
El informe se basa en el análisis de 25 casos ocurridos entre los años 2009 a 2021, algunos de los cuales involucran a grupos familiares completos que tuvieron que salir de Venezuela a causa de las amenazas y ataques por parte de colectivos armados. Por razones de seguridad y protección de datos personales se omitieron los detalles de identificación de las víctimas, así como referencias sobre la ubicación geográfica de los hechos.
El perfil de las víctimas incluyó a estudiantes de secundaria y universitarios, profesionales de diversas disciplinas, comerciantes y empresarios. En su mayoría se trata de hombres, aunque con frecuencia otros miembros de su familia fueron afectados por amenazas y otras acciones de los colectivos. Se conocieron casos de menores de edad sometidos a ataques de manera directa o en represalia por la actividad política de un familiar.
En los casos analizados las víctimas fueron objeto de acciones por parte de colectivos en los estados Aragua, Bolívar, Carabobo, Falcón, Miranda, Monagas, Táchira, Zulia y Distrito Capital.
Las motivaciones de los colectivos han sido por razones políticas que encubren acciones delictivas. Aclara el estudio que estos colectivos armados no son organizaciones delictivas al estilo de las bandas del crimen organizado. La diferencia es que actúan bajo la protección de instancias gubernamentales, e invocan motivos ideológicos en su actuación y manifiestan rechazo a sus víctimas de diversas formas.
Colectivos, amenazas y migración
Las pintas o grafitis de los colectivos son frecuentes en las remotas fronteras y en el centro de Caracas.
Más de la mitad de los casos estudiados corresponden a personas que fueron identificadas por primera vez como opositoras por participar en protestas. En ocasiones, esa participación no se limitaba a hacer presencia en marchas y otras actividades de la oposición, sino como promotores y organizadores. Varios de ellos tenían actividad en el movimiento estudiantil. La persecución a quienes participan en protestas se remonta a 2014 y otros años emblemáticos como las movilizaciones a favor del referéndum revocatorio de 2016, las protestas de 2017 y las acciones de respaldo al gobierno interino en 2019.
La expresión de críticas al gobierno por parte de comerciantes, productores y empresarios ha sido una razón para que individuos de estos sectores se conviertan en blanco de ataques que, por lo general, se traducen en extorsiones, robo de mercancías y violencia física contra sus comercios y lugares de trabajo.
Otro motivo para la acción violenta de los colectivos es la denuncia de sus prácticas de corrupción, la resistencia a la extorsión o la presión para sumarse a sus filas. También los comerciantes que no acepten “donar” una parte de su producción a los CLAP se han convertido en víctimas de estos grupos armados.
Los CLAP son los Comités del Partido de gobierno dedicados a racionar las cestas de productos básicos que llegan esporádicamente a familias pobres. Este es, junto con los devaluados pagos de bonos en bolívares, uno de los pocos programas sociales «compensatorios» del gobierno chavista.
Mecanismos de amedrentamiento
Entre las modalidades documentadas de amedrentamiento se incluyen la detención de manifestantes por cuenta propia, o para entregarlos a los organismos de seguridad; golpes, agresiones verbales, amenazas, extorsión, secuestro, heridas por arma de fuego; destrucción o sustracción de pertenencias, ataques a viviendas o lugares de trabajo, tortura, simulacro de ejecución, desaparición, entre otras.
Las víctimas manifestaron haber sufrido patrones que indican acciones de presión gradual y creciente. En la medida en que una persona desatiende las advertencias, la presión aumenta, pasando de amenazas a agresiones físicas y otras medidas que hacen que se sientan vulnerables porque se presentan en su vivienda o trabajo, o los llaman por teléfono haciendo referencia a información personal como su dirección, el nombre de familiares, o el centro educativo donde estudian sus hijos, por ejemplo.
En una comunicación enviada a la Corte Penal Internacional por parte de una víctima en Venezuela, esta afirmó: “si yo me quedaba en Venezuela, todos los días las amenazas de los colectivos se hacían más peligrosas”.
Viviendas marcadas
Se registró el uso de grafitis amenazantes en la fachada de la vivienda o del lugar de trabajo de la víctima, a veces con mención de su nombre y vinculación política.
Considera el estudio que los grafitis van desarrollando una sensación de vulnerabilidad por la ubicación de espacios que se suponen seguros para cualquier persona, como su casa o su lugar de trabajo, y representa una identificación explícita de la víctima, que es de esta forma expuesta frente a la comunidad y las autoridades.
Comerciantes amenazados/Imagen:el interés
Durante los años de escasez, los Colectivos se convirtieron en jueces y verdugos de comerciantes inclusive en el centro de Caracas.
La presión sobre las personas también se centra a través de amenazas o ataques a familiares, colegas o amigos, disparos o incursiones en la vivienda de la persona, donde atacan de manera oral y física a la víctima delante de su familia, con la intensión de quebrar su voluntad. Se conoció de un caso en el que un amigo de la víctima fue secuestrado y apareció con las piernas fracturadas, con un mensaje de que él sería el próximo.
Otra víctima recibió disparos en las piernas y estuvo un año sin poder caminar. Se tuvo información de diversos casos de personas que se escondieron o se mudaron y sus familiares, amigos o compañeros de trabajo fueron detenidos, golpeados o amenazados para que informaran sobre su paradero. Incluso después de haber salido del país, las familias siguen siendo objeto de presiones y amenazas; algunas también se vieron forzados a abandonar el país.
Si pagas no te agredimos
En casos de extorsión se le ofrece a la persona amenazada dejar de atacarle físicamente a cambio de una “contribución con la revolución”; sin embargo, tales contribuciones se convierten en exigencias permanentes y cada vez se va aumentando el monto de la “contribución”. El informe de la Corte Penal Internacional sobre Venezuela recoge estos casos en los cuales: “Un gran número de formularios denuncian extorsiones por parte de autoridades estatales y colectivos”. Las víctimas que se negaron a este tipo de extorsión fueron objeto de ataques más severos, hasta verse obligadas a salir del país.
Ese tipo de extorsiones, no se trata de un delito común cometido por bandas criminales, sino de actos políticamente motivados con la intención deliberada de causar daño a un oponente real o supuesto. “La diferencia entre la extorsión común y la políticamente motivada se puede identificar por la existencia de un patrón que muestra que no se trata de una extorsión que surge de la nada, sino que ocurre en el contexto de un ataque político contra la persona. Otro indicador es que sus actos son dirigidos fundamentalmente contra los opositores” indica el estudio.
Colectivos como supervisores
Se observó en la investigación la actuación de colectivos, por su cuenta o en apoyo a autoridades, en acciones de control de precios, distribución de gasolina o de alimentos. “Cuando su actuación irregular en estas áreas provocó reclamos o denuncias de las personas, estas se convirtieron en blanco de ataques. Además, en el caso del control de precios o acceso a alimentos, los colectivos usan su poder armado para extorsionar a los comerciantes y productores, bien exigiéndoles una cuota de productos sin pagar o requiriendo una ‘colaboración con la revolución’ que generalmente se exige en dólares americanos y con cuotas crecientes y más frecuentes. La resistencia a estas extorsiones casi siempre resulta en destrucción de los productos, y ataques al lugar de trabajo y a sus empleados”.
Carúpanadas llega a Madrid para traer la auténtica empanada venezolana del oriente del país, con todo el sabor que tanto extrañamos.
📍 Quintiliano 8, Madrid
📅 Febrero 2026
✍️ YoSoyLatino
«La empanada venezolana no es solo comida — es memoria, es playa, es familia, es Venezuela entera en la palma de la mano.»
Eso es exactamente lo que siente quien cruza la puerta de Carúpanadas España, el local que está conquistando Madrid barrio a barrio, madrileño a madrileño.
La historia
De Carúpano a Madrid: una empanada con alma caribeña
Quien haya pisado las playas del oriente venezolano sabe que la mañana empieza con una empanada. No cualquiera: la de Carúpano, la que se vende en los quioscos a la orilla del mar con los pies en la arena, envuelta en una servilleta y servida con una sonrisa que no necesita traducción.
Carúpanadas España nació con esa misma filosofía: traer a Europa la receta original, la masa de harina de maíz bien sazonada, crujiente por fuera y tierna por dentro, con rellenos que son un viaje directo al Caribe. Ubicada en la calle Quintiliano 8 de Madrid, este local se ha convertido en punto de encuentro obligatorio para la comunidad venezolana — y para todos los madrileños con buen paladar.
🌴
El nombre lo dice todo: Carúpano, la ciudad costera del estado Sucre en Venezuela, es reconocida como la cuna de la empanada venezolana más famosa del país. Una ciudad con historia, con carnaval, con mar y con un sazón que no se improvisa — se hereda. Y esa herencia es exactamente lo que Carúpanadas trae consigo a España.
¿Sabías esto, chamo?
La empanada venezolana está hecha con harina de maíz precocida, no con trigo como las empanadas argentinas o colombianas. Eso le da esa textura dorada, suave y ligeramente crujiente que es imposible de olvidar una vez que la pruebas.
La propuesta
Sabor que no necesita pasaporte
Cada empanada de Carúpanadas es una declaración de identidad. La carta respeta las recetas tradicionales del oriente venezolano: cazón desmechado, caraotas negras con queso blanco, carne mechada, pollo guisado y por supuesto el clásico pabellón — ese relleno que combina carne, caraotas, tajadas de plátano maduro y queso que es puro orgullo nacional.
Pero lo que más sorprende no es solo el sabor sino el ambiente. Entrar a Carúpanadas es reencontrarse con algo que muchos venezolanos en la diáspora creen perdido: ese pedacito de Venezuela que uno carga en el estómago y en el corazón. La dueña recibe a sus clientes con la misma calidez que caracteriza al venezolano de a pie.
El menú
Los sabores que conquistan Madrid
Rellenos de pura tradición venezolana, hechos con amor desde el oriente
🐟
Cazón
La reina del oriente. Pescado desmechado con aliños criollos. Clásico total.
🥩
Pabellón
Carne mechada, caraotas, plátano maduro y queso blanco. Venezuela en un bocado.
🧀
Queso
Simple y perfecta. Queso blanco venezolano que se derrite con cada mordisco.
🍗
Pollo Guisado
Pollo desmechado con el sazón criollo que te transporta directo a casa.
Dónde
📍 Quintiliano 8, Madrid
Pedidos
🛵 Glovo & Uber Eats
Instagram
@carupanadasespana
Diáspora & Comunidad
Más que un restaurante: un punto de encuentro
Madrid se ha convertido en los últimos años en uno de los destinos favoritos de la diáspora venezolana en Europa. Hoy, la capital española alberga miles de venezolanos que han construido una vida nueva sin dejar atrás su identidad. Y esa identidad, muchas veces, vive en la comida.
Locales como Carúpanadas hacen algo que va mucho más allá de vender empanadas: crean comunidad. Son el lugar donde un venezolano recién llegado puede tomar un jugo de parchita, comer una empanada de cazón y sentir — aunque sea por un momento — que está en casa. Y donde un madrileño curioso descubre que la gastronomía venezolana es una de las grandes joyas culinarias de América Latina.
La presencia de negocios como este en Madrid es también un acto de resistencia cultural: la demostración de que la venezolanidad no se pierde en el exilio, sino que viaja, se adapta y conquista nuevos territorios — una empanada a la vez.
¡Dale que vamos!
Si estás en Madrid y no has probado Carúpanadas, chamo, ¿qué estás esperando? El Caribe te espera en la calle Quintiliano 8. 🌴
Madrid, 22 de febrero de 2026. — El mundo de la salsa, la música latina y la cultura caribeña está de luto. Este sábado 21 de febrero de 2026 falleció el legendario cantante, trombonista, compositor y productor Willie Colón, una de las figuras más influyentes en la historia de la salsa brava y referente indiscutible del movimiento que llevó el sonido latino desde el barrio hasta los grandes escenarios internacionales.
Nacido en el Bronx, Nueva York, de ascendencia puertorriqueña, Willie Colón fue pieza clave en el desarrollo del sonido salsero de los años 60 y 70. Desde muy joven revolucionó la escena con su estilo agresivo de trombón y su visión musical innovadora, convirtiéndose en uno de los arquitectos del llamado “sonido de Nueva York”.
Su alianza artística con el inolvidable Héctor Lavoe marcó un antes y un después en la historia de la salsa. Juntos grabaron discos que hoy son considerados joyas imprescindibles del género, consolidando un repertorio que sigue vigente en emisoras, fiestas y conciertos alrededor del mundo.
La era dorada junto a Fania Records
Willie Colón fue una de las estrellas principales del mítico sello Fania Records, la disquera que impulsó el fenómeno global de la salsa. Como productor, arreglista y director musical, participó en innumerables proyectos que definieron la identidad sonora del movimiento salsero.
Formó parte del histórico colectivo Fania All-Stars, agrupación que llevó la salsa a escenarios emblemáticos y contribuyó a la internacionalización de la música latina. Su trabajo no solo elevó el género, sino que ayudó a consolidar la salsa como un símbolo cultural de identidad para millones de latinos en el mundo.
Una carrera marcada por la evolución y el compromiso
Más allá de la salsa dura, Willie Colón exploró fusiones con jazz, música brasileña y sonidos urbanos, demostrando una versatilidad artística que lo mantuvo vigente durante décadas. También destacó por su activismo social y su participación en proyectos comunitarios y políticos, utilizando su voz como instrumento de transformación.
Con más de cinco décadas de trayectoria, múltiples producciones discográficas y colaboraciones históricas, Willie Colón deja un legado imborrable en la historia de la música tropical, la salsa clásica y la cultura latina.
Legado eterno en la historia de la música latina
La muerte de Willie Colón representa una pérdida irreparable para el mundo artístico, pero su legado seguirá vivo en cada trombón que suene con fuerza, en cada descarga salsera y en cada generación que descubra la magia de la salsa neoyorquina.
Desde yosoylatino.es, nos unimos al dolor de sus familiares, amigos y millones de seguidores. Hoy despedimos a un gigante de la salsa, pero celebramos su obra, su impacto cultural y su contribución a la identidad musical latina.
Descansa en paz, maestro de la salsa. Tu música seguirá sonando por siempre.
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