Somos un país rico en aguacates y se siembran en casi todo el país, pero poco sabemos identificar sus distintas variedades y características. En este trabajo conversamos sobre 6 de las más comunes
Venezuela es una tierra rica en variedades de aguacates, que se cosechan de este a oeste en prácticamente todo el territorio. Y, aunque los consumimos con frecuencia, poco sabemos de sus nombres específicos, de sus orígenes y de sus mejores usos.
La enorme diversidad de aguacates en Venezuela surgió hace unos 60 años, cuando el fruto criollo se cruzó con semillas provenientes de República Dominicana, y se lograron frutos grandes que, posteriormente, se mejoraron genéticamente, en cremosidad y sabor, en el Instituto Instituto Nacional de Investigaciones Agrícolas.
Estas son 6 de las variedades de aguacates más comunes en Venezuela, identificadas por la Asociación de Fruticultores Bastidenses de Yaracuy, cuya vicepresidenta es Nancy Palacios. Yaracuy es el estado con mayor producción de aguacates y Bastidas el municipio más prolífico, pero es un cultivo que se extiende por todo el país, y ahora, en abril, comienza el apogeo de su cosecha.
Fruticultores de Yaracuy en una plantación de aguacates.
Foto cortesía Nancy Palacios
Es el venezolano de pura cepa y era prácticamente el único que se vendía hace varias décadas. Es fácilmente identificable por su forma de bombillo alargado y su color verde claro, a veces casi verde amarillo.
Para Nancy Palacios, que sabe de aguacates, es el mejor para comer solo por su sabor y untuosidad. La cáscara es muy fina y cuando está maduro se pela fácilmente.
Criollo
Catalina
Tiene un hermoso verde brillante y es muy común en los primeros meses de la cosecha que comienza en abril.
Junto con el pollock liso, el criollo y el rusell forma el cuarteto de variedades de aguacates particularmente cremosos, como si fueran mantequilla vegetal.
Se puede exportar a destinos cercanos. Madura rápido.
Catalina
Pollock liso o polo liso
Coloquialmente lo pronuncian como «polo». Es muy común en esta época del año. Además de ser de las variedades de aguacate que se cosecha primero, es abundante. Al igual que el criollo, el catalina y el rusell, tiene una pulpa muy cremosa y se le considera «mantequilla vegetal».
Es ideal para untar triturado en tostadas y es perfecto para guasacaca.
Madura rápido y puede exportarse a lugares cercanos.
Polo liso
Russell
Es alargado como el criollo pero de piel más lisa y verde más oscuro. Es de textura suave y cremosa y junto con el criollo, el pollock liso y el catalina son catalogados como «mantequilla vegetal».
Madura rápido y puede ser exportado a destinos cercanos.
Un dato curioso es que, además de en Venezuela, la variedad Russell también se cultiva en algunas zonas del caluroso estado de Florida, en Estados Unidos.
Rusell
Pollock negro o polo negro
El polo negro es de pulpa acuosa y de sabor menos intenso que las variedades de aguacates anteriores. Su concha es gruesa y madura más lento, por lo que se puede exportar a destinos lejanos como Europa y Asia, sin ningún problema.
Polo Negro
Chokette o choquette
Es de tamaño grande y su corteza es brillante. Su color es verde oscuro por fuera y verde amarillento por dentro. Su pulpa es acuosa y es rica en aceites vegetales.
Sus características son muy similares a las del pollock negro. Madura más lento, por lo que se empieza a ver en el mercado cuando ya la temporada de aguacates está avanzada y es ideal para exportar a destinos lejanos porque su concha es gruesa y lo protege. Es de pulpa acuosa.
Chokette
En esta época del año, que empieza la cosecha, los primeros que aparecen son los criollos, russell, catalina y pollock liso.
Todas las variedades de aguacates tienen muchas propiedades nutricionales: son altos en fibra, lo que ayuda a la salud cardiovascular y contienen vitaminas A, B, C, D, E y K. Todos funcionan para ensaladas y, como son muy saciantes, ayudan a las personas a dieta.
Un dato adicional es que, en todas las variedades de aguacates venezolanos, la semilla sale muy fácil cuando están maduros. Se sacan sin problemas con los dedos. Esto no ocurre así en otras variedades, que están muy pegadas a la pulpa y se requiere hasta de cuchillos para retirarla.
La agrupación venezolana convirtió su presentación en la capital española en una experiencia inolvidable para cientos de latinoamericanos que vibraron al ritmo de sus éxitos.
Madrid volvió a confirmar que es una de las ciudades europeas donde más fuerte late la música latina. La banda venezolana Rawayana protagonizó una noche explosiva en la capital española, reuniendo a cientos de fanáticos que corearon cada canción y vivieron un concierto marcado por la emoción, la energía y la conexión directa con el público.
Uno de los momentos más comentados de la presentación ocurrió cuando Beto Montenegro, vocalista de la agrupación, decidió bajar del escenario para acercarse a los asistentes. La acción desató la euforia colectiva y convirtió el espectáculo en una experiencia íntima e inesperada que rápidamente comenzó a circular en redes sociales entre los asistentes al evento.
La presentación reafirma el enorme crecimiento internacional que ha tenido Rawayana en los últimos años y el fuerte vínculo que mantiene con la diáspora venezolana y latinoamericana en Europa. Madrid, una ciudad donde cada vez residen más venezolanos y latinoamericanos, se ha convertido en parada obligatoria para artistas que conectan con esta comunidad migrante.
Durante el concierto sonaron algunos de los temas más reconocidos de la banda, mezclando reggae, funk, pop y ritmos caribeños que han definido el estilo único del grupo. El público respondió con una energía constante durante toda la noche, creando un ambiente de celebración y nostalgia para muchos asistentes.
Eventos como este reflejan cómo la música latina continúa ganando espacios en España y consolidando una escena cultural cada vez más fuerte en ciudades como Madrid. La presencia de artistas venezolanos en grandes escenarios europeos también evidencia el impacto internacional de una nueva generación musical que sigue cruzando fronteras.
La noche de Rawayana en Madrid no solo dejó canciones y videos virales. También dejó una sensación compartida entre quienes estuvieron allí: la de vivir un concierto diferente, cercano y difícil de explicar con palabras.
Carúpanadas llega a Madrid para traer la auténtica empanada venezolana del oriente del país, con todo el sabor que tanto extrañamos.
📍 Quintiliano 8, Madrid
📅 Febrero 2026
✍️ YoSoyLatino
«La empanada venezolana no es solo comida — es memoria, es playa, es familia, es Venezuela entera en la palma de la mano.»
Eso es exactamente lo que siente quien cruza la puerta de Carúpanadas España, el local que está conquistando Madrid barrio a barrio, madrileño a madrileño.
La historia
De Carúpano a Madrid: una empanada con alma caribeña
Quien haya pisado las playas del oriente venezolano sabe que la mañana empieza con una empanada. No cualquiera: la de Carúpano, la que se vende en los quioscos a la orilla del mar con los pies en la arena, envuelta en una servilleta y servida con una sonrisa que no necesita traducción.
Carúpanadas España nació con esa misma filosofía: traer a Europa la receta original, la masa de harina de maíz bien sazonada, crujiente por fuera y tierna por dentro, con rellenos que son un viaje directo al Caribe. Ubicada en la calle Quintiliano 8 de Madrid, este local se ha convertido en punto de encuentro obligatorio para la comunidad venezolana — y para todos los madrileños con buen paladar.
🌴
El nombre lo dice todo: Carúpano, la ciudad costera del estado Sucre en Venezuela, es reconocida como la cuna de la empanada venezolana más famosa del país. Una ciudad con historia, con carnaval, con mar y con un sazón que no se improvisa — se hereda. Y esa herencia es exactamente lo que Carúpanadas trae consigo a España.
¿Sabías esto, chamo?
La empanada venezolana está hecha con harina de maíz precocida, no con trigo como las empanadas argentinas o colombianas. Eso le da esa textura dorada, suave y ligeramente crujiente que es imposible de olvidar una vez que la pruebas.
La propuesta
Sabor que no necesita pasaporte
Cada empanada de Carúpanadas es una declaración de identidad. La carta respeta las recetas tradicionales del oriente venezolano: cazón desmechado, caraotas negras con queso blanco, carne mechada, pollo guisado y por supuesto el clásico pabellón — ese relleno que combina carne, caraotas, tajadas de plátano maduro y queso que es puro orgullo nacional.
Pero lo que más sorprende no es solo el sabor sino el ambiente. Entrar a Carúpanadas es reencontrarse con algo que muchos venezolanos en la diáspora creen perdido: ese pedacito de Venezuela que uno carga en el estómago y en el corazón. La dueña recibe a sus clientes con la misma calidez que caracteriza al venezolano de a pie.
El menú
Los sabores que conquistan Madrid
Rellenos de pura tradición venezolana, hechos con amor desde el oriente
🐟
Cazón
La reina del oriente. Pescado desmechado con aliños criollos. Clásico total.
🥩
Pabellón
Carne mechada, caraotas, plátano maduro y queso blanco. Venezuela en un bocado.
🧀
Queso
Simple y perfecta. Queso blanco venezolano que se derrite con cada mordisco.
🍗
Pollo Guisado
Pollo desmechado con el sazón criollo que te transporta directo a casa.
Dónde
📍 Quintiliano 8, Madrid
Pedidos
🛵 Glovo & Uber Eats
Instagram
@carupanadasespana
Diáspora & Comunidad
Más que un restaurante: un punto de encuentro
Madrid se ha convertido en los últimos años en uno de los destinos favoritos de la diáspora venezolana en Europa. Hoy, la capital española alberga miles de venezolanos que han construido una vida nueva sin dejar atrás su identidad. Y esa identidad, muchas veces, vive en la comida.
Locales como Carúpanadas hacen algo que va mucho más allá de vender empanadas: crean comunidad. Son el lugar donde un venezolano recién llegado puede tomar un jugo de parchita, comer una empanada de cazón y sentir — aunque sea por un momento — que está en casa. Y donde un madrileño curioso descubre que la gastronomía venezolana es una de las grandes joyas culinarias de América Latina.
La presencia de negocios como este en Madrid es también un acto de resistencia cultural: la demostración de que la venezolanidad no se pierde en el exilio, sino que viaja, se adapta y conquista nuevos territorios — una empanada a la vez.
¡Dale que vamos!
Si estás en Madrid y no has probado Carúpanadas, chamo, ¿qué estás esperando? El Caribe te espera en la calle Quintiliano 8. 🌴
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